De residuos a electricidad: el aporte de Celulosa Arauco a las energías renovables
OtrosA través del uso de biomasa forestal y la valorización de residuos industriales, Arauco ha integrado la generación de energía renovable a su operación de celulosa, conectando eficiencia productiva, economía circular e innovación aplicada.
En una planta de celulosa, de paneles o de madera, el proceso industrial genera cortezas, lodos, biomasa recuperada y otros subproductos que pueden convertirse en una nueva fuente de valor. Por eso no todo termina en un sólo producto final. En el caso de Forestal Arauco, parte de esos residuos se transforma en energía renovable.
Desde hace más de dos décadas, la empresa produce energía renovable no convencional a partir de biomasa forestal. Esta capacidad le permite autoabastecer una parte relevante de sus procesos industriales y, al mismo tiempo, entregar excedentes a los sistemas eléctricos de los países donde opera.
Es así como en 2025, más del 91% de la energía utilizada por Arauco en sus procesos correspondió a fuentes renovables.
Qué es la biomasa y por qué importa
Según especialistas de Arauco, la biomasa es materia orgánica que puede utilizarse como fuente de energía. En la industria forestal, puede provenir de cortezas, restos de madera, residuos del proceso productivo o subproductos que, tras ser recuperados y preparados, se destinan a calderas para generar vapor y electricidad.
En términos simples, lo que antes podía verse como residuo hoy puede funcionar como combustible renovable. Para una empresa forestal, esto tiene un valor estratégico ya que permite aprovechar mejor el recurso, reducir la disposición final de residuos y disminuir la dependencia de fuentes fósiles.
En las áreas de Celulosa, Maderas y Energía de Arauco, el aprovechamiento de biomasa en calderas permite sostener una producción con autosuficiencia energética y, además, vender energía al sistema eléctrico. Actualmente, existen siete unidades en plantas de celulosa y tres en plantas de madera que producen energía a partir de biomasa forestal.
Residuos que vuelven al proceso como energía
La valorización energética es una de las formas más concretas de economía circular en la operación de Celulosa Arauco. En vez de enviar ciertos residuos a disposición final, la compañía los recupera y los transforma en energía útil para sus procesos.
Durante 2025 el 81% de los residuos industriales sólidos no peligrosos se valorizaron en las áreas de Celulosa y Energía y Maderas. Estos datos muestran que la gestión de residuos de la forestal está conectada con la eficiencia industrial, la energía, la innovación y la meta de avanzar hacia una operación cada vez más circular.
Innovación más allá del laboratorio
Uno de los elementos relevantes del modelo de Arauco es que la investigación y desarrollo forman parte integral de su estrategia. Bioforest, su centro de I+D, trabaja en soluciones que luego se incorporan a la operación cotidiana de la compañía.
Un ejemplo son los Centros de Valorización de Residuos, desarrollados para transformar subproductos industriales en materiales útiles para usos agroforestales. Esta línea de trabajo también contribuye a la meta corporativa de avanzar hacia el 100% de valorización de residuos y muestra cómo la ciencia aplicada puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar procesos.
A través de Bioforest, la empresa trabaja con más de 50 especialistas y una red de colaboración con universidades, startups y centros tecnológicos en Chile y el extranjero. Esa capacidad técnica permite abordar desafíos como eficiencia, cambio climático, productividad forestal, nuevos productos y valorización de subproductos.
Eficiencia energética y descarbonización
El uso de biomasa tiene un impacto directo en la estrategia energética de Arauco. Al generar energía a partir de subproductos forestales, la compañía puede reducir el uso de combustibles fósiles y contribuir a la descarbonización de la matriz energética.
El reporte de la empresa destaca que la biomasa y los derivados recuperados de sus procesos son la fuente que le ha permitido aportar durante más de 20 años a la generación renovable no convencional. Esta energía no solo alimenta operaciones industriales: también puede convertirse en excedente para los sistemas eléctricos.
En 2025, Arauco contaba con 1.051 MW de capacidad instalada de energía. La magnitud de esta infraestructura muestra que la energía no es un componente secundario, sino parte del modelo industrial de la compañía.
Más valor por cada recurso forestal
El caso de Arauco demuestra cómo una empresa forestal puede encontrar nuevas formas de valor en sus propios procesos. La madera y sus derivados no solo se transforman en celulosa, paneles o productos industriales. También pueden convertirse en energía, compost, enmiendas para suelos y materiales para otras aplicaciones.
Esa lógica permite usar mejor los recursos, reducir residuos y fortalecer la competitividad de la operación. Además, conecta con una demanda al alza de industrias, inversionistas y comunidades por modelos productivos más eficientes y con menor impacto ambiental.
Mientras el mundo avanza hacia la descarbonización, la biomasa forestal cumple un rol relevante desde el sur de Chile, permitiendo transformar residuos en electricidad renovable y demostrando que la innovación industrial también puede nacer dentro de los propios procesos productivos.
Para Arauco, ese camino forma parte de una estrategia más amplia: crecer desde recursos renovables, incorporar investigación aplicada y convertir la sostenibilidad en una dimensión operativa del negocio.