Con proyecto de restauración participativa, Chacay deja atrás años marcados por el robo de madera
Desarrollo LocalLa iniciativa busca establecer una franja de especies nativas junto a la Ruta 150 R, fortaleciendo la conexión paisajística con el Parque Nacional Nahuelbuta y retomando un proyecto construido junto a organizaciones locales hace casi una década.
En colaboración con la junta de vecinos, la comunidad indígena y la municipalidad de Cañete, ARAUCO inició un proceso de restauración participativa en el predio Chacay, ubicado en el sector de Cayucupil y que forma parte del Área de Alto Valor de Conservación de Caramávida, que la firma forestal protege en la zona.
La iniciativa contempla el establecimiento de una franja de especies nativas paralela a la Ruta 150 R, con fines paisajísticos y de conectividad con el Parque Nacional Nahuelbuta. Su origen se remonta a cerca de nueve años atrás, cuando comenzó a trabajarse en una mesa junto a estas mismas organizaciones del territorio.
Durante los años siguientes, las condiciones de violencia rural y los episodios de robo de madera que afectaron al sector obligaron a reducir y suspender actividades en parte del predio, dificultando también la continuidad de distintas iniciativas comunitarias.
Con la recuperación gradual en los últimos años de las condiciones en el territorio, ARAUCO opera hoy con normalidad en el sector y ha retomado el trabajo colaborativo con vecinos y organizaciones locales. En ese contexto, este proyecto de restauración participativa vuelve a tomar impulso en Chacay.
“Durante algunos años este sector se vio afectado por la violencia rural y el robo de madera, lo que nos obligó a poner pausa a diversas iniciativas comunitarias. La restauración participativa en Chacay refleja una nueva etapa, retomando un proyecto que nació hace casi 9 años junto a organizaciones sociales de Cayucupil y que hoy vuelve a tomar impulso de la mano de la comunidad”, dijo Aldo Ríos, jefe de Patrimonio de ARAUCO en la zona.
Recuperación
En términos productivos, en poco más de un año se han cosechado cerca de 450 hectáreas y otras 300 ya fueron habilitadas y plantadas, dando cuenta de la paulatina recuperación del sector.
El inicio de la restauración marca así la continuidad de un proceso construido durante años junto a las comunidades locales y da cuenta de una nueva etapa para Chacay, un sector que busca dejar atrás años marcados por el robo de madera y la violencia rural. La jornada reunió a vecinos, representantes de las organizaciones y del municipio, dando un carácter comunitario al comienzo de esta nueva etapa.